ACTUALIZACIÓN JUNIO 2018

ENSEGUIDA TRANSCRIBO AL PIE DE LA LETRA LOS CORREOS ELECTRÓNICOS QUE HE INTERCAMBIADO CON CARLOTA PÉREZ-REVERTE, A PETICIÓN SUYA, COMO SE APRECIA DEL PRIMERO DE ELLOS.

ESTOS CORREOS PONEN DE MANIFIESTO QUE EL PLAGIO HA SIDO COMPROBADO Y ADMITIDO, PESE A QUE ABUNDAN EN RETÓRICA, EXCUSAS Y DESVIACIONES DE LA RESPONSABILIDAD.

DEJO A LOS ESTIMABLES LECTORES LA OPINIÓN QUE LES MEREZCA LA RETÓRICA DE LA SRA. PÉREZ-REVERTE, QUIEN, PESE A HABERSE DISCULPADO EN ESTOS CORREOS (CON LA RELATIVIDAD IMPLÍCITA EN SUS "EXPLICACIONES"), NO LO HA HECHO PÚBLICAMENTE, COMO TAMPOCO HA HECHO ESFUERZO VISIBLE POR RESPONDER A LAS EXIGENCIAS PROFESIONALES QUE LE HE PLANTEADO.

COMO SE OBSERVARÁ DE LOS ÚLTIMOS DOS CORREOS, TRAS CASI TRES MESES DE ESPERA, NO HE TENIDO CONTESTACIÓN SERIA A MIS DEMANDAS. DE NUEVO, DEJO A LOS LECTORES EL JUICIO SOBRE LA ÉTICA Y CONDUCTA PROFESIONAL TANTO DE LA SRA. PÉREZ-REVERTE COMO DE QUIENES ELLA AFIRMA HABERLA ACOMPAÑADO EN ESTA CONDUCTA INDEBIDA.

COMO EN TODO ESTE ASUNTO, PONGO A LA DISPOSICIÓN PÚBLICA ESTAS CONVERSACIONES A FIN DE DEJAR TESTIMONIO DE LOS HECHOS EN CONTRA DE DECLARACIONES VAGAS O FICTICIAS QUE PUEDAN HACERSE.


CRP A AMM 001

Carlota Pérez-Reverte <XXXX@gmail.com> Fri, Feb 23, 2018 at 2:23 PM

To: XXXX@gmail.com, XXXX@kcl.ac.uk

Estimado Dr. Modenessi, le agradecería que me facilitase un número de teléfono para ponerme en contacto con usted. También puedo, si prefiere, hacerlo por email, aunque creo que sería mejor que pudiéramos hablar directamente. Si le parece bien, también le agradecería que me indicase el horario que le resulta más conveniente para recibir mi llamada.

Un cordial saludo,

Carlota Pérez-Reverte.

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AMM A CRP 001

Alfredo Michel Modenessi <XXXX@gmail.com> Mon, Feb 26, 2018 at 12:08 PM

To: Carlota Pérez-Reverte <XXXX@gmail.com>

Estimada Carlota Pérez-Reverte Mañas:

Recibo su correo. Puede comunicarme lo que desee por este mismo medio.

Atentamente,

Alfredo Michel Modenessi

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CRP A AMM 002

Carlota Pérez-Reverte <XXXX@gmail.com> Tue, Feb 27, 2018 at 3:08 AM

To: XXXX@gmail.com

Estimado Dr. Michel,

Tiene razón al señalar que la obra representada contiene fragmentos de su traducción y de otras, Y, por supuesto, como adaptadora de la obra, le debo una explicación. Sin embargo, y aunque puedo entender su enfado y su disgusto, realiza usted una serie de afirmaciones en su página web y su entrevista que no se corresponden con la realidad. Espero que esta explicación le ayude a entender mejor qué ha ocurrido.

 Usted cree que yo decidí incluir esos fragmentos pretendiendo ocultar que no eran fruto de mi mano y que esto lo hice sin pedirle permiso a usted como debería de haber hecho. En primer lugar, permítame explicarle que cuando se hace una adaptación de un libro, por ejemplo, para una obra de teatro o una película, no es el adaptador o el guionista contratado quien debe pedir el permiso correspondiente sino la compañía o la productora. Tampoco, por lo general, es el adaptador o guionista quien selecciona el texto sobre el que trabajar. Esto lo hace la productora o el director.

En segundo lugar, a mi no me contrataron para hacer una traducción sino una adaptación/versión, acorde a la visión del director, que requería la creación de una buena cantidad de texto original no presente en la obra de Shakespeare. Esto incluyó, por ejemplo, la creación de 7 personajes nuevos y varias escenas nuevas, nuevas tramas y la integración de éstas en la historia principal. El motivo de que usted haya visto alternancia entre el uso de "adaptación" y "versión" es que, si bien mi trabajo era adaptar, se trataba de una versión de la obra de Shakespeare con numerosas diferencias respecto a la original y eso debía quedar claro para el espectador.

Por otro lado, si bien es cierto que la obra tiene una gran cantidad de texto original no presente en la obra de Shakespeare, también tiene, por supuesto, mucho texto de la original. El director (y no yo, como usted cree) decidió que no le interesaba trabajar con una traducción en concreto, de modo que la forma de trabajar consensuada fue la siguiente: Yo le enviaba al director para cada intervención de un personaje, el texto original de Shakespeare en inglés, una o varias traducciones de referencia (con el nombre o iniciales del traductor consignados en cada caso) y, en muchas ocasiones, mi propia traducción o, en su defecto, cómo podría adaptarse aquella de las traducciones que me parecía mejor. Mi objetivo no era hacer una traducción original, por lo que, si encontraba algún fragmento que me pareciera brillante entre esas traducciones que manejábamos, se lo indicaba al director. Era, por tanto, el director quien decidía si incorporar esos fragmentos, cómo y cuáles. Es más, en algunos casos, el propio director optó por un fragmento de una traducción que yo no había recogido o considerado.

Así hicimos un borrador de trabajo sobre el que luego el decidimos qué escenas incluir o eliminar, qué personajes y tramas añadir y qué cosas debían permanecer o cómo debían adaptarse o reescribirse. Digo "decidimos" porque el director consultó conmigo y escuchó mis sugerencias, pero la decisión última fue suya. Y, finalmente, mi trabajo consistió, como he mencionado, en añadir los nuevos personajes, crear las tramas paralelas, integrarlas, escribir las escenas nuevas y reescribir otras, intentando que el conjunto de la obra fuera fluida y acorde a la visión del director. El resultado fue una versión original, con mucho texto original pero que también incluía fragmentos de otras traducciones. En cuanto al título, yo registré la obra como "La Comedia de los Errores". El director lo cambió antes del estreno.

Cuando yo pregunté por los permisos a la compañía y los derechos, lo que me dijeron fue que los permisos eran competencia suya, y que en este caso no eran necesarios porque los fragmentos no tenían relevancia suficiente en el contexto de la versión. Por este mismo motivo me aconsejaron que registrara la obra como adaptadora sin preocuparme por nada más. Puesto que ese era el trabajo que había hecho y que me dijeron que no eran necesarios los permisos ni detallar nada, así lo hice. Y hasta que no vi su página web y su entrevista no sabía que había que haberlos solicitado, que no lo habían hecho y que yo debía haber detallado esos fragmentos en el registro. Puede sonar extraño, pero era la primera vez que yo registraba una obra en la Sociedad General de Autores y la primera vez que trabajaba en una adaptación, y no encontré motivos para dudar de esta decisión.

No pretendo eludir mi responsabilidad en este punto, al revés, sólo espero que esta explicación le ayude a entender que no fue un acto deliberado de mala fe sino un error, como creo que demuestra el hecho de que los fragmentos se muestran en la obra de forma abierta y prácticamente inalterados, no camuflados. Por otro lado, yo siempre he mencionado en las entrevistas que, puesto que Shakespeare es complejo, trabajé con distintas traducciones y obras de expertos y no me he atribuido nunca la traducción de la obra sino su adaptación o versionado.

En cualquier caso, en cuanto me di cuenta de lo que había pasado, traté de contactar con usted y llamé al gerente de artes escénicas de la SGAE para explicarle lo que había ocurrido, rectificar los porcentajes y ver qué más se podía hacer. Como le he mencionado, no pretendo eludir mi responsabilidad y le ofrezco mis más sinceras disculpas. De hecho, ya he acordado enviar a la SGAE el texto con todos los fragmentos de otros traductores marcados para poder subsanar el error.

En cuanto a los permisos que no se solicitaron, me han informado de que poco se puede hacer puesto que ya se ha representado. Lo único que pueden hacer es dejar de representarla, y me ha comunicado el director que así será. También lamenta lo ocurrido y, como yo, está haciendo cuanto está en su mano.

Me pongo a su disposición si desea hablar conmigo y estaré encantada de facilitarle el contacto del director o el gerente de la SGAE si desea recibir más información. Le aseguro que estoy muy consternada por el error que yo he cometido y las molestias que la representación de la obra le hayan podido ocasionar, pese a que eso no sea directamente mi responsabilidad. Siento un gran respeto por su trabajo y la obra editada por el sr. Pujante y no me gustaría que pensara de otra manera.

Lamento que no contactara antes conmigo, con la SGAE o con el director. Como digo, entiendo perfectamente su indignación, y quiero pensar que ha realizado esas afirmaciones públicas llevado por un enfado que era justo, pese a que estaba mal enfocado. No obstante, con una sola llamada o email, yo habría podido comenzar a solucionar lo de los derechos hace más de cuatro meses y le hubiese mandado, si era su deseo, el texto con sus fragmentos ya marcados ahorrándole viajes y visionados. Ha sido muy triste leer afirmaciones tan rotundas y desagradables cuando algunas cosas podían haberse solucionado mucho antes.

Si le parece bien, lo mantendré informado sobre el avance con las gestiones de los derechos.

Mientras, quedo a su disposición si necesita más explicaciones o desea resolver cualquier duda. Si prefiere hablar por teléfono, solo tiene que indicarme un número y el horario que le resulta más conveniente.

Gracias por su tiempo. Reciba un cordial saludo y mis más sinceras disculpas,

Carlota Pérez-Reverte

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AMM A CRP 002

Alfredo Michel Modenessi <XXXX@gmail.com> Mon, Mar 5, 2018 at 3:23 PM

To: Carlota Pérez-Reverte <XXXX@gmail.com>

Estimada Sra. Pérez-Reverte,

He recibido y leído con atención su explicación y disculpa. Debo señalar que su inmediata y clara admisión de haber cometido la apropiación indebida de mi trabajo, y el de otros traductores, es saludable y, en su medida, digna de encomio.

No obstante, su explicación adolece de inexactitudes y de excusas que resultan improductivas, como lo puntalizará la sección B de esta respuesta. Su disculpa, por tanto, tampoco es del todo persuasiva. Quizá sin querer, además, añade agravios a los existentes. Una de varias contradicciones es en particular inquietante: afirma respetarme y respetar mi trabajo, pero mucho apunta a lo contrario.

Respondo primeramente a lo incidental y, luego, a lo fundamental, sin escatimar la franqueza que ya habrá percibido.

A. Lo incidental.

1. Lamento, Sra. Pérez-Reverte, que le entristezca leer hechos desagradables, pero, como sabemos, la verdad no peca. A mí no me entristeció el abuso de mi trabajo; el verbo fue otro.

2. Quiero pensar que la condescendencia que rezuma su texto es producto de la misma inexperiencia que arguye en su defensa, aunque sus argumentos no sean persuasivos. Curiosa y contradictoriamente, a la vez emprende la tarea de instruirme en los pormenores de una y sólo una modalidad posible (si me lo permite, no muy sana) entre las innumerables formas que toma el oficio de adaptar.

3. Llevo más de 30 años de trabajo, tanto académico como escénico, con una larga lista de traducciones, adaptaciones e investigaciones teatrales, así como mucha colaboración práctica en los montajes. A estas alturas, sus explicaciones no me harán entender la profesión como usted lo expone, ni condonar procedimientos que ignoran o menosprecian las obligaciones con el derecho ajeno, pese a que, según sus dichos, involucren lagunas de información y "errores", y pese a que crea que he "enfocado" las cosas "mal" - con lo cual, claro está, no concuerdo.

B. Lo fundamental.

Según dice, mis afirmaciones "no se corresponden" con la realidad. Me permito disentir profundamente y respaldaré mi disensión, como con todo lo que hasta ahora he afirmado, mediante los siguientes hechos:

1. Conforme a su propia admisión, e independientemente del proceso que usted describe, en el montaje en cuestión se usó mi trabajo (y el de otros) sin aviso ni solicitud previa ni, desde luego, debida autorización, reconocimiento ni compensación, máxime teniendo en cuenta que el montaje tuvo fines de lucro. Más aún, ese uso violó mis derechos de propiedad intelectual, amparados por la vigente Ley de Propiedad Intelectual, recordados expresamente en el "Código de buenas prácticas para traducciones y adaptaciones teatrales", que firmaron de común acuerdo ADE (Asociación de Directores de Escena de España) y ACE-Traductores en septiembre de 2014, cuya copia le adjunto.

2. No se hizo reconocimento público de ese uso a través de ninguno de los medios acostumbrados en el quehacer teatral, como son los programas de mano, los materiales publicitarios y las notas periodísticas. Pese a lo que usted afirma, ninguna de las reseñas cuyas copias le adjunto incluye mención de su parte, ni de otra, respecto al uso de traducciones ajenas. Incluso si me mostrara una excepción a esta regla, y así demostrara que no ha sido del todo inexacta, ¿qué mérito tendría haberlo dicho en una entrevista sin hacerlo patente en los materiales que menciono y sin buscar permiso ni otorgar el justo crédito y participación a quienes lo merecían?

3. No son sólo "fragmentos" (conforme a la acepción 1 del DRAE) sino abundantes pasajes de mi traducción, y de otras, lo que se advierte en los textos usados en la puesta en escena, pese a coexistir, en menor o mayor medida, con manipulaciones, refundidos o añadidos de sus manos, según los créditos visibles. Vea de nuevo, Sra. Pérez-Reverte, la muestra 001 en la página "Los enredos de un plagio", así como el vídeo de la puesta en escena, y diga si, de veras, una escena entera copiada prácticamente al pie de la letra de mi traducción - el cómico cortejo de Luciana por Antífolo de Siracusa - es un simple "fragmento" (en la acepción 1 del DRAE).

4. Más aún, no se trata solamente de "fragmentos" (incluso conforme a la acepción 2 del DRAE) claramente observables y de importante magnitud, pues si se eliminan del libreto los materiales ajenos al original de Shakespeare añadidos por usted, y por quienquiera que usted diga, lo que resta son copias, disimuladas o modificadas en mayor o menor grado, de las traducciones utilizadas indebidamente.

5. Así, en cualquier caso, lo que importa no es lo que le añadió usted a Shakespeare, sino que se apropió del trabajo de sus traductores, yo incluido. Es decir, no importa lo que usted y quien sea hayan puesto de su cosecha en el libreto, ni tampoco importan las razones y circunstancias en que lo hicieron; lo importante es que gran parte de lo que hay del original de Shakespeare en ese libreto deriva de una apropiación indebida.

6. Lo anterior, lógicamente, hace crecer, no disminuir, el alcance de la apropiación indebida. Más aún, la usurpación de la propiedad intelectual, cuyo conjunto y cada una de sus partes pertenecen al autor reconocido, queda consumada con la publicación o difusión pública de la obra en la que se realiza la reproducción o imitación ilícita, aunque sea parcialmente, sin que la cuantía altere la naturaleza del acto.

7. Su explicación de que la puesta en escena incluye "muchos textos que no están en Shakespeare" además de "fragmentos" de textos de Shakespeare tomados y manipulados indebidamente de traducciones ajenas, no reduce ni disculpa, pues, la comisión del acto ilegítimo en que acepta haber incurrido, ni el daño causado. Los trabajos usados indebidamente, incluyendo el mío de modo notable, se transparentan como la plataforma misma sobre la cual luego usted (con otros, según explica) realizó, en un acto claramente diferenciado, cambios e interpolaciones que a la postre constituyeron una "adaptación", misma en la que permanecieron testimonios de la conducta indebida. Las muestras 001, 002, 003 y 004 de la página "Los enredos de un plagio" evidencian tal proceder. Versiones ampliadas de ellas lo confirmarían aún más.

8. Por tanto, su afirmación de que no hubo ocultamiento de la procedencia indebida de tales materiales no se sostiene, ya que, como queda dicho, no se le dio crédito de producción textual a nadie más que a usted, sin que importe por qué o cómo haya sucedido. En otras palabras, es un hecho que hubo ocultamiento, pese a que usted afirme que no hubo intención de ocultar, lo cual, por desgracia, no tiene objeto aceptar ni cuestionar, ya que lo importante son los hechos, no las intenciones.

9. Sea como haya sido, todos los materiales textuales que corresponden a la puesta en escena, en los que acepta que se utilizó indebidamente y sin reconocimiento mi trabajo y el de otros (i.e. "versión" y adaptación), están firmados por usted y sólo por usted, aunque en su explicación señale al Sr. Castrillo como colaborador. Como es sabido, la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento, como tampoco lo hace el seguir instrucciones ajenas que conducen a ilegalidades ─ lo cual no es sino una descarga de responsabilidad por avocación, y a este respecto le recuerdo que ni siquiera los soldados están obligados a cumplir órdenes ilegales ─. De estos hechos y de sus implicaciones legales y morales es usted directamente responsable. Si tiene algo que dirimir con el Sr. Castrillo o con otros, es una cuestión independiente.

10. Es un hecho, también admitido por usted, que para el registro del libreto como suyo, así como para el montaje y su comercialización, se omitió conscientemente el crédito debido a quienes en principio aportaron el trabajo textual correspondiente al original de Shakespeare, más allá de las modificaciones ilícitas que hayan sufrido sus propiedades intelectuales. Tal omisión, de nuevo sin importar las causas que usted señala para ella, es ilegítima. Lea, por favor, en la página de créditos, la advertencia correspondiente en el volumen 2 del Teatro Completo de Shakespeare de la editorial Espasa, de donde tomó mi traducción.

11. En conclusión, nada de lo que explica niega mis afirmaciones. Conforme a los hechos, usted y, según me dice usted, el Sr. Castrillo y otros, se unieron - de nuevo, por desgracia, no importa cómo - para llevar a escena un espectáculo con fines de lucro en el que se vulneró mi propiedad intelectual y creativa al usarse sin aviso, permiso, crédito ni remuneración. Que otros hayan participado a la vez que usted sin dejar firma en los créditos es lamentable y reprobable, pero en nada cambia los hechos.

C. Lo que sigue.

Por todo lo anterior, si, como parece y es de agradecer, desea continuar un diálogo sobre este asunto, primeramente le pido que nos limitemos a considerar los hechos, no los supuestos ni las intenciones. Asimismo, me parece que tal diálogo debe orientarse a establecer las condiciones óptimas para ofrecer y aceptar disculpas, dar reparación y poner punto final al asunto. 

En este sentido, su texto sugiere que hace trámites con SGAE a fin de reparar, en alguna medida, los daños materiales. No me niego a tal posibilidad, en tanto usted ya ha admitido lo fundamental y no tengo interés en entablar un pleito por este asunto - aunque, llegado el caso, no lo descartaría -. Le sugiero, de todos modos, que si hay una propuesta de reparación material, la canalice a través de SGAE con la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM).

No obstante, dado que parece interesada en aclarar las cosas y ofrecer disculpas y reparación, le pido igualmente que entienda razonable que cualquier acuerdo deba pasar antes por una admisión pública de los hechos en medios de difusión españoles y mexicanos, ya sea sólo suya o con el director y la compañía. Esto puede hacerse a través de una rueda de prensa, un comunicado conjunto, la intervención de un amigo periodista en un medio de alcance internacional, etc. Lo fundamental es que suceda. Le propongo que la manera definitiva surja del diálogo, del común acuerdo. Quedo a la espera de su comunicación.

Atentamente,

Alfredo Michel Modenessi

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CRP A AMM 003

Carlota Pérez-Reverte <XXXX@gmail.com> Mon, Mar 26, 2018 at 5:35 PM

To: Alfredo Michel Modenessi <XXXX@gmail.com>

Estimado Sr. Michel,

Disculpe que haya tardado en contestarle, pero quería hacerlo de forma concreta.

En cuanto a la Sociedad General de Autores, le confirmo que me puse en contacto con ellos antes incluso de escribirle a usted. Sin embargo, solo puedo decirle que eso está en proceso. Cada semana les he escrito preguntando por la situación de las gestiones, pero no me han dicho mucho más. En este momento al parecer hay algunos problemas internos en la Sociedad, quzá sea por eso. En cualquier caso, en cuanto tenga alguna novedad se lo haré saber.

Al margen de esta cuestión, me gustaría hacerle una propuesta. Puesto que no tenemos su permiso, hemos sustituído su texto de la obra e íban a dejar de representarla. Pero el Sr. Mauro Armiño me ha sugerido que quizá fuese mejor no dejar de representarla todavía, y hacerlo con su texto y con su nombre (y el del resto de traductores) en el cartel y el programa de mano. Por supuesto, esto sólo se haría si usted nos da su permiso y si le parece bien. Ya sé que la obra no es, con mucho, de su agrado, pero me encantaría poder hacerlo como es debido y dándole el crédito que merece. Además, sería una buena ocasión para, coincidiendo con eso, hacer algunas entrevistas (una como mínimo en un medio nacional) con el mismo propósito.

Quedo a la espera de sus noticias. Un saludo,

Carlota Pérez-Reverte

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AMM A CRP 003

Alfredo Michel Modenessi <XXXX@gmail.com> Tue, Apr 3, 2018 at 5:28 PM

To: Carlota Pérez-Reverte <XXXX@gmail.com>

Estimada Sra. Pérez-Reverte:

Recibo su correo tras un congreso. Me y le ahorraré comentarios y calificativos yendo al grano.

Lamento repetirlo, pero soy un profesional del medio escénico desde hace más de treinta años, y del académico desde hace 36: no hago nada sobre las rodillas. De entrada le digo que, en lo que a mí y a mi trabajo respecta, no cuentan con autorización para seguir adelante con ese montaje. Me explico enseguida.

Yo siempre estoy en la disposición de que mi trabajo profesional llegue al escenario; de hecho, en mi país casi siempre lo hace, con el debido proceso y respeto, y, por fortuna, con éxito. Tener licencia de mi parte para algo similar en otro lado exige, antes que nada, la seriedad de una propuesta profesional, debida y claramente especificada en términos económicos y artísticos aceptables, y concretada, en su caso, mediante un contrato legal. No veo nada de eso en lo que usted me escribe.

Más aún, como lo han establecido los hechos, y usted misma lo admite, ustedes han utilizado y lucrado con mi trabajo indebidamente, sin mi anuencia ni conocimiento, y dándose crédito inmerecido, durante unos dos años, en múltiples foros españoles, en detrimento de mi tarea y en desinformación de los públicos. Remediar esto, y además continuar con las funciones como si nada hubiese pasado, salvo unas correcciones en programas y demás, no es cosa solamente de disculpas y peticiones informales. Estas prácticas indebidas no son de poca importancia, pese a que sean frecuentes, y lo que más me interesa es dejarlo en claro.

Como lo señalé en mi primera respuesta, yo no daré ningún permiso de utilización de mi trabajo sin tener, antes, lo primordial: una admisión clara y justa de los actos indebidos ante medios de difusión mexicanos y españoles. Luego se requiere una compensación satisfactoria por lo ya acontecido, para lo cual, como dije, los medios aceptables, que podrán evitar una acción de otra índole, son nuestras respectivas asociaciones de escritores (SGAE, por su parte, SOGEM, por la mía), las cuales tienen convenios para estos menesteres.

Sólo dadas esas condiciones, y la propuesta profesional que arriba describo, estaría en disposición de considerar el obsequio de un permiso para el uso de mi trabajo.

Me queda claro que pueden proceder como lo describe, sustituyendo mis textos usados sin debido proceso por otros (supongo que ello incluiría el título). Nada puedo hacer al respecto. De nuevo, le ahorraré comentarios sobre lo que ello me sugiere sobre el nivel de su montaje y el respeto a mi trabajo. Quiero pensar, empero, que esta vez sí buscarían el permiso del nuevo traductor utilizado, y de los demás o sus editores, así como que le darían debido crédito a todos.

De cualquier modo, ello no borraría lo ya hecho indebidamente ni el justo reclamo que tengo al respecto, sea por una vía de conciliación como la que hasta ahora tenemos, o por la de lo contencioso, a la que quizá nadie desea llegar, pero que no debe descartarse.

En suma, si desean tratar conmigo de manera profesional, para evitarnos actos mayores, comencemos por entendernos como profesionales. Si tienen una propuesta de ese tipo, estoy dispuesto a oírla, habiendo mediado las condiciones que planteé en mi primera respuesta.

Atentamente,

Alfredo Michel Modenessi